Energía eólica

Energía eólica

La energía eólica proviene de la energía cinética del viento y por eso se la considera fuente de energía renovable.

Para obtener la energía se emplean aerogeneradores que al moverse por el aire ponen en funcionamiento una turbina que transforma esa fuerza en energía eléctrica.

Los parques eólicos son una fuente de energía económica y competitiva que posibilitan brindar electricidad en zonas donde no llega la red eléctrica a partir de infraestructuras eólicas de tamaño reducido. Este tipo de energía es comprado por compañías eléctricas que la distribuyen.

Actualmente se construyen parques eólicos marinos que son ubicados cerca de las costas, dado que la potencia del viento es más constante y fuerte en el mar que en la tierra. Si bien los parques eólicos marinos implican mayores costos de edificación y mantenimiento, tienen un impacto visual menor.

Si se analiza el empleo de la energía eólica, se descubre que cada año es más utilizada para generar electricidad. Dinamarca produce más del veinticinco por ciento de su electricidad a partir de energía eólica. En España constituye casi el treinta por ciento del consumo eléctrico de la península, creciendo constantemente. Por otro lado, ya son más de ochenta los países que la usan de manera progresiva para sus redes de distribución eléctrica. ​

Es un recurso abundante, renovable y limpio, minimizando el impacto ambiental; ya que su producción disminuye la emisión de gases de efecto invernadero al sustituir fuentes de energía producidas con combustibles fósiles.

La energía del viento se caracteriza por ser constante y puede predecirse anualmente con bastante certeza; sin embargo, varía significativamente a progresiones temporales

Para poder usufructuar la energía eólica hay que dominar la información referida a:

  • Las oscilaciones diurnas, nocturnas y estacionales de los vientos,
  • La alteración en la velocidad del viento con la altura sobre el suelo,
  • La intensidad de las ráfagas en espacios de tiempo breves,
  • Los valores máximos sucedidos en periodos históricos de datos en un transcurso mínimo de veinte años.
  • La fuerza del viento es utilizable cuando alcanza una velocidad mínima que depende del aerogenerador instalado. Suele comenzar entre los 3 m/s (10 km/h) y los 4 m/s (14,4 km/h), y no debe superar los 25 m/s (90 km/h).

¿Cómo se produce la energía eólica?

La veleta y anemómetro registran la energía del viento y con estos datos el aerogenerador -girando sobre su torre- se posiciona para aprovechar al máximo la fuerza del aire.

Posteriormente el viento hace virar las palas conectadas a un rotor que a su vez se vincula a una multiplicadora que aumenta la velocidad de rotación a miles de revoluciones por minuto. Esta es la energía cinética que se traslada al generador que la transforma en energía eléctrica.

La energía eléctrica es transportada por el interior de la torre hasta su base y a través de la subestación prosigue el recorrido mientras acrecienta su tensión, continuando hasta la red eléctrica desde donde es distribuida.

Curiosidades sobre energía eólica

En Estados Unidos, las bombas eólicas -identificables en el paisaje por sus inmensas aspas metálicas, generaron el desarrollo de la agricultura y la ganadería en extensas zonas en las que, de otro modo, hubiera sido imposible llevar agua.

La industria de la energía eólica comenzó a expandirse en el año mil novecientos setenta y nueve, con la fabricación en serie de turbinas de viento

El montaje de energía eólica demanda un considerable costo en la inversión inicial. Sin embargo, no implica gastos de combustible. Esto impacta en el precio posterior, el cual es más estable que los costes de otras fuentes de energía fósil.

La energía eólica es una de las energías más antiguas ya que el viento como fuerza propulsora se ha aplicado desde la antigüedad.