Texto descriptivo

Texto descriptivo

Para establecer que es un texto descriptivo vamos a partir de la idea que considera que un texto es un discurso que posee una coherencia interna propia y que puede expresarse de forma escrita u oral.

Como consecuencia el texto descriptivo debe contener coherencia interna y es un tipo de texto que brinda a quien lo recibe -lector u oyente- determinada información que le permitirá realizar una representación mental personal de uno o varios elementos específicos.

El texto descriptivo se construye con detalles, características, datos y particularidades sobre algo determinado -puede reseñar a animales, plantas, personas, objetos o eventos-.  Esta enumeración de peculiaridades concreta la representación del elemento.

Estructura de un texto descriptivo:

Introducción. En el inicio del texto se identifica el elemento a describir ofreciendo al interlocutor la base de la información a la cual debe atender.

Desarrollo o nudo. Se inicia la descripción detallada del objeto registrando los aspectos generales y los específicos. En esta parte del texto pueden emplearse caracterizaciones desde una mirada objetiva o con mayor subjetividad.

Conclusión. Implica una síntesis de la reseña realizada como desenlace de la identificación del elemento descripto.

Tipos de textos descriptivo.

Al elaborar textos descriptivos hay que considerar que los mismos pueden realizarse de diferentes maneras: subjetiva, literaria, objetiva y técnica.

La descripción objetiva se ciñe a la realidad fiel de lo que se pretende representar. Hay que evitar emplear una mirada personalizada y usar un punto de vista general. La objetividad se consigue utilizando la tercera persona; los adjetivos especificativos y explicativos; el presente atemporal y tecnicismos.

La descripción subjetiva implica una mirada individual, personal para crearla; poniendo en juego la interioridad de quien describe y utilizando las particularidades que más concuerdan con quien detalla, ya que la descripción está afectada por sus pensares y sentires. Por eso, en la descripción subjetiva, es eficaz recurrir a la primera persona y a oraciones exclamativas.  Los adjetivos tienen que ser valorativos.

La descripción subjetiva para convertirse en descripción literaria, exige que el autor ponga en juego su subjetividad; empleando, además, expresiones y palabras que poseen el objetivo de atraer al lector, Para lograr el propósito de cautivar al interlocutor, el lenguaje debe encerrar una cadencia o ritmo y cuidar la estética y la retórica.

La descripción técnica requiere de objetividad y precisión pues la ciencia exige información fidedigna; sin deformaciones. Es necesario emplear un lenguaje impersonal, frío y repetitivo, con tecnicismos.

Existe una descripción sensorial, Este tipo de texto pretende generar impresiones y emociones en el lector u oyente, recurriendo a las sensaciones sonoras, gustativas, olfativas o táctiles.

Otro detalle a tener en cuenta al trabajar con los textos descriptivos es la diferenciación entre texto descriptivo estático y dinámico.

La descripción estática detalla espacios, objetos o acontecimientos que no manifiestan modificaciones o cambios. En esta descripción preponderan los verbos ser y estar.

La descripción dinámica es la que relata procesos o procedimientos y se caracteriza por la preponderancia de verbos que indican movimiento.

Características del texto descriptivo

Es variado: Se emplea para reseñar elementos concretos, físicos, materiales y elementos abstractos, indeterminados, etéreos.

Es detallista: Debe anunciar y comunicar verazmente cómo es el elemento al que hace referencia.

Emplea adjetivos: Para otorgar una perspectiva subjetiva hace uso de adjetivos calificativos.

Posee tres funciones básicas: definir, explicar y provocar. Es decir, que a través de las palabras que emplea determina un elemento; revela datos e información y atrae la atención sobre el mismo.

Posee rasgos lingüísticos básicos:

Se basa en el uso de oraciones enunciativas y atributivas. Por ejemplo, “Es una adolescente reflexiva y alegre. Parece feliz y afectuosa”.

Contiene variedad de sustantivos, adjetivos, aposiciones y/o construcciones equivalentes. Por ejemplo, “El jacarandá es un árbol inmenso de hojas verde claro y de follaje exuberante e impenetrable; las hojas son suaves y compuestas”

Se destaca el empleo de los tiempos verbales presente o pretérito imperfecto del indicativo y se recurre a los verbos estar o pertenecer: “El rosal es un arbusto florido y espinoso que pertenece a la familia de las rosáceas”

Requiere del uso de complementos circunstanciales de lugar, tiempo y modo, para poder ubicar lo que se está describiendo y el orden de la información. “A lo lejos se perciben claramente las cumbres montañosas; al anochecer, dificultosamente se insinúan sus líneas”.

Son indispensables las enumeraciones, las comparaciones, las metáforas y las personificaciones.

Incluye adverbios o conectores espaciales que actúan como componentes estructuradores.

Una de las propuestas que sirve para realizar un texto descriptivo se basa en tres partes:

Observación: Implica mirar con cuidado y atención el elemento que se pretende describir. Descubrir qué es y cuáles son sus características y particularidades.

Organización: Consiste en ordenar las ideas considerando cómo queremos representar el elemento y partir desde lo general para llegar a lo especifico o de lo más importante a lo menos importante.

Presentación: Requiere exteriorizar; presentar lo pensado durante la observación y organización de ideas de forma oral o escrita.